La temprana sorpresa de la Roya del maíz. Como manejarla?

 

 

Ing Agr. M Sc Carmona, Marcelo Profesor Asociado Fitopatologia. ( FAUBA)

 

 

Durante el mes de noviembre han ocurrido epidemias de la roya común del maíz en algunas regiones de la zona núcleo (Junín, Venado tuerto, Villa Cañás, etc) en estados vegetativos (V4-V6)  y en numerosos  híbridos comerciales. Las consultas y dudas acerca de la enfermedad y su manejo fueron muy frecuentes.  Aquí se describe la importancia de la enfermedad, como reconocerla y manejarla.

 

 

Importancia del cultivo

 

El cultivo de maíz es uno de los más importantes de la Argentina. La superficie de siembra en la campaña 2006/2007 fue de 3.578.235 hectáreas, con más del 85% en la región pampeana. Las principales provincias productoras son Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe. La producción aproximada para dicha campana fue de 21,8 millones de toneladas. El rendimiento medio nacional fue de 7,6 tn / ha, mientras que el medio nacional histórico de los últimos diez anos es de 6,2 tn / ha (SAGPyA, 2007). Argentina es el segundo exportador mundial de maíz, después de EE-UU, y el consumo interno esta creciendo en forma muy acelerada (www.maizar.org.ar). Se estima un crecimiento sostenido del cultivo y un mercado promisorio en los próximos años, ya que la demanda de bio-combustibles impulsa los precios internacionales del maíz. El crecimiento de la demanda externa se apoya en fuertes aumentos del consumo del maíz en Estados Unidos para la producción de etanol y en China para la alimentación animal, en donde continúa aumentando la producción de carnes a tasas importantes.

Rendimiento y enfermedades

 

Como en todos los cultivos de granos,  el rendimiento estaá explicado por sus componentes numéricos : número de granos (NG) por unidad de superficie (m 2 o ha) y el peso de los granos. En el cultivo de maíz el rendimiento esta mas asociado al NG final logrado (Otegui et al., 2007). El NG es explicado por la producción de biomasa y su partición hacia la espiga durante el período crítico ubicado alrededor de la floración. Las condiciones del ambiente durante este período crítico tienen gran incidencia en la determinación del número de granos. Por lo tanto, este cultivo debe manejarse de manera tal que alcance en la etapa critica de floración un estado fisiológico optimo, con plena cobertura, alta tasa de crecimiento y alta partición de fotoasimilados hacia las espigas (Andrade & Sadras, 2000). Asimismo es altamente necesario  lograr que el cultivo comience  y transite el período crítico con una excelente sanidad de las hojas. En el maíz, el periodo de llenado de granos es en general menos susceptible a reducciones de fuente que el de floración. Es decir que el NG es poco afectado por estrés durante dicho periodo de llenado. Las principales enfermedades del maíz están relacionadas con las fases de establecimiento del cultivo, donde ocurren problemas de germinación de semillas y muerte de plántulas y con las fases de desarrollo vegetativo y reproductivo, donde se detectan las enfermedades foliares, de tallo y de la espiga. Dentro de los problemas sanitarios que se han registrado con mayor frecuencia en la región central están las podredumbres de semilla y tizones de plántulas; las manchas foliares; la roya común y las podredumbres de raíz y  tallo. Los daños asociados con las enfermedades foliares son los causantes del mal funcionamiento y la destrucción de los tejidos fotosintéticos debido al aumento del número y área de lesiones. Estas lesiones pueden hasta llegar a determinar la necrosis de toda la hoja. La necrosis y muerte prematura de las hojas limitan la intercepción de la radiación solar y la translocación de foto-asimilados al llenado de los granos. Cuanto mas baja sea la relación entre fuente y destino habrá una mayor re-movilización de reservas desde el tallo. Lo cual aumenta la predisposición a las pudriciones de raíz y tallo (Carmona et al 2006) y la  probabilidad de vuelco y quebrado durante la cosecha (Andrade et al. 1996).

Roya común del maízPuccinia sorghi

 

Esta enfermedad es endémica en la zona núcleo (González M., 2005; Carmona et al  2000 y 2006). También se encuentra difundida en el NOA y  Entre Ríos (Diaz et al., 2007; Formento y Vicentin, 2005). Es junto al complejo de la pudriciones de raíz y tallo y el mal de Rio Cuarto, las enfermedades más frecuentes y difundidas en Argentina En nuestro país se comprueba al menos la existencia de cuatro razas distintas. Los primeros síntomas en manifestarse son puntos cloróticos en la superficie de la hoja. Rápidamente se desarrollan, en cultivares susceptibles, en pústulas grandes, circulares a alargadas, pulverulentas, presentando el interior de coloración pardo-canela, luego de romper la epidermis de la hoja . Estas pústulas (uredias) se manifiestan en cualquier tejido verde de la planta. Se encuentran con frecuencia sobre las dos superficies de la hoja. El tejido foliar que rodea las pústulas puede devenir amarillo clorótico o puede morir, dejando pequeñas o grandes áreas de lesiones. Luego las pústulas se vuelven negras, cuando los uredosporas son substituidos por las teliosporas, las cuales continúan su erupción rompiendo la epidermis, a medida que la planta madura . Este patógeno disminuye el IAFS (índice de área foliar sana). En ataques severos las pústulas formadas pueden provocar la necrosis del tejido foliar dando un aspecto de mancha foliar,  que puede dificultar el diagnóstico. Hojas enteras pueden morir si son infectadas severamente. Esta roya es más notable hacia floración. En el campo presenta diferentes grados de intensidad cada año de acuerdo al comportamiento de los híbridos utilizados. El ambiente es más predisponente cuando se combinan siembras tardías y escasez de lluvias, alta humedad relativa  y temperaturas frescas. Los tejidos más jóvenes o estados juveniles son más susceptibles. La temperatura ideal para germinacion de esporas es 17 C , aunque buena germinación ocurre entre 13 a 27 C  La formación de una pústula puede llevar entre 5 a 7 días a 20-25C. Si el ataque de roya es severo incrementa las pudriciones de raíz y tallo.

 

Manejo de la enfermedad: híbridos resistentes/tolerantes, uso de fungicidas

 

Fungicidas (Carmona y Fernandez, 2000)

 

La respuesta al uso de fungicidas en Argentina puede llegar hasta más de 1000 kg  (1000-1500kg/ha) además deberá considerarse el beneficio adicional sobre control de otras enfermedades foliares (manchas) y un beneficio de disminuir la predisposición a las pudriciones de raíz y tallo.

 

a)Estrobilurinas solas : cuando el nivel de enfermedad es muy bajo o en forma preventiva Sin embargo, no se aconseja usar estrobilurinas solas ya que pueden generar cepas del hongo resistentes

b)Mezclas de estrobilurinas más triazol.

c)Triazoles o mezclas de triazoles  solos.

 

1) Momento normal de aplicación:

 

Se propone aplicar a partir de :

 

Cercano a Vt (aparición de  panoja ) a R1 comienzo de floración emergencia de estigmas y  hasta 15 días después .  Fundamento: el número de granos es definido principalmente durante el periodo critico para la determinación del rendimiento (que esta situado 15 días antes y 15 días después de cercano la floración femenina) . Los ensayo llevado a cabo muestran que alrededor de ese periodo existe mayor probabilidad de respuesta.

 

Cómo medir la enfermedad?

 

Para determinar la severidad (porcentaje de área foliar  con pústulas o enferma respecto del total) y la incidencia en planta (% de plantas enfermas respecto al total) y la incidencia en hoja (% de hojas con al menos una pústula respecto al total de hojas muestreadas ).  Los números de hojas serán considerados desde la base de la planta. Recorra el mismo en una transecta y mida al azar.  La determinación de la severidad se realizará de la siguiente manera: a cada una de las plantas (de un total de 20) se les evaluará las hojas desechando las incompletamente desarrolladas (lígula no expuesta) y las totalmente senescentes o muertas. Por lo tanto las hojas secas de abajo o muerta por heladas no entran en la evaluación.  A cada hoja se le estimará el porcentaje de área foliar enferma. Se sumaran los porcentajes y se los dividirá por el número total de hojas muestreadas.

 

Para la evaluación de severidad podrá utilizarse la siguiente escala: (el evaluador dicta el numero que le corresponde según la severidad graficada) puede dictar categoría 2 (5%) o incluso valores intermedios por Ej. (2,5) seria 7,5% de severidad.


 

 

 

Como evaluar comportamiento de híbridos ?

 

Para analizar el “tipo de infección” y valorar el comportamiento de híbridos ( independiente de la  cuantificación de la severidad) Se puede utilizar  la siguiente escala de observación ( Gonzalez, et al, 2005).

 

 

1- Ausencia de síntomas o puntos necróticos o cloróticos.

2- Pústulas pequeñas con o sin puntos necróticos.

3- Pústulas grandes.                                                                

4- Pústulas grandes con áreas necróticas que se unen.

 

 

 

Umbrales:

Algunos autores  de EEUU ( Dillard & Seem, 1990) recomiendan  en maices dulces un a incidencia de 70-80% de incidencia ( 70 a 80 hojas sobre cien tienen la menos una pústula) como umbral de daño.

En Argentina  (Carmona, 2006) la recomendación es cuando la hoja de la espiga, la de  arriba y la de abajo de la espiga ,  tienen en promedio 4-5 pústulas. Estas tres hojas representan aproximadamente 40% del área de la planta. Si se sigue la escala de severidad adjunta  (Peterson, 1948) seria  equivalente a un 2% aproximadamente con los valores actuales del maíz y funguicida.

 

2)Aplicación “temprana” (estados vegetativos)

 

En algunas ocasiones se recomienda aplicar más temprano especialmente cuando la presión de inóculo es muy alta, las hojas de abajo están muy afectadas ( el hongo produce miles de esporas)  y las condiciones ambientales según pronostico sean favorables para el crecimiento de la enfermedad (especialmente amplitud térmica y temperaturas frescas). En esta instancia (V6 por ej.) el maíz todavía debe  desarrollar nuevas hojas. El objetivo es reducir el inóculo dentro del lote, para futuras infecciones secundarias. Si la aplicación es muy temprana es probable que requiera una segunda aplicación. Por ello deberá calcularse el costo de la inversión en fungicidas.  Tomando en cuenta que la Tn esta a 115 dólares (noviembre 2007), cada la aplicación saldría  aproximadamente entre 170 a 260 Kg. de maíz. (20 a 30 dólares la aplicación).

La FAUBA con grupos de asesores y productores está actualmente llevando a cabo varios ensayos de momentos dosis de fungicidas  y control de la enfermedad, con el objeto de lograr información sobre los benefícios o no  del control “temprano”.

 

 

Si realizara una aplicación “temprana” Revise los siguiente:

 

Pronóstico ( atención con amplitud y temperaturas frescas)

Cantidad de días  a Vt ( panojamiento) (si esta a pocos días espere)

Si fuera probable procure esperar  al menos hasta V8-VT

Costos (considere una probable segunda aplicación)

Tipo de fungicida (si tiene alta incidencia y severidad) no recurra a Estrobilurinas solas  o a triazoles en bajas dosis : Use triazoles o mezclas de estrobilurinas con triazoles y dosis recomendada o incluso, mayor a la misma

Verifique el control y re-infección.

 

 

 

 

Marcelo Carmona .